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lunes, 29 de diciembre de 2014

Cuarenta y tantos años posponiendo tus planes...

Freedom Line by Microbians

Se acerca el final del año y es fácil pasar al menos 1 minuto de tu tiempo repasando lo realizado y lo pospuesto a lo largo de este año que termina. ¿Y de cara al año que viene?  "New year's resolutions", "propósitos para el año entrante" ¿No tienes la sensación de repetir todos los años lo mismo y no crear nada nuevo?, ¿Cómo construir algo diferente para el año que entra?


Lead, follow or get out of the way [Thomas Paine]

1.- Conviértete en el actor principal de tu propia historia. No existe forma de crear tu futuro si no es partiendo de la siguiente reflexión: ¿cuáles son mis deseos? Nadie mejor que tú para definir lo que quieres ser de mayor. Y posiblemente de vértigo. Y esa declaración la puedes cambiar mañana por la mañana si crees que esta noche te has equivocado. No se trata de acertar con tus deseos, se trata de priorizar tu energía hacia lo que realmente te importa. Y hacerlo realidad ya es otra tarea. 

Procrastination is the thief of time. [English Proverb]

2.- Escribe tus deseos y nunca serás capaz de posponerlos. 
¿Miedo a no ser constante? Si realmente sabes formular tu lista de deseos, no hay forma de posponerlos. Ahora, cuando escribas una lista de tus deseos, procura escribir deseos y no reproches personales. La gente no a va al gimnasio porque no desea hacer deporte. Ir al gimnasio es una tirita ante un reproche personal y no un deseo. Si lo que deseas es perder peso o no morirte porque tu salud es un asco, entonces pierde peso o cambia tu alimentación. No racionalices la solución a tus deseos, simplemente desea y no te preocupes de cómo llegar a ese deseo. Deja que el universo se encargue de los detalles.

Plant seeds of failure and failure will follow. [Sidney Madwed] 

3.- Si ya sabes lo que deseas, ahora se trata de hacerlo realidad. Aunque la mayoría de las intuiciones educativas lo sepan, aún no han integrado el hecho de que los seres humanos funcionamos mejor con el refuerzo positivo que con el castigo. Repasa tu lista de deseos todas las semanas y celebra un avance. Deja de reprocharte lo no realizado. Es preferible celebrar un pequeño hito que recordarte cada semana lo que te queda pendiente. Ya llegaremos al final del año. Ahora estamos empezando.
Hay mas chicha en este método y con estos 3 pasos ya tienes más del 80% del camino hecho.

The whole purpose of education is to turn mirrors into windows [Sidney J. Harris]

Y ahora manos a la obra y convierte lo que queda de año y el año siguiente en una fábrica de sueños. Yo ya estoy en ello desde hace años y me queda toda una vida de sueños por fabricar. Aunque sólo sea por cambiar de hábito, te invito a empezar.

Image by Microbians

Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 5:13 p. m.

martes, 16 de diciembre de 2014

#LaOtraCarta o una reflexión sobre Branded Content.

Mañana se cumple una semana desde que se publicó este experimento de Ikea sobre la Navidad -no cuento más para no pecar de "spoiler". Lo que me llama la atención de este vídeo es su contextualización y los ingredientes que aúna, ¿Qué debe tener un contenido para convertirse en "pegadizo"?, ¿Es posible detallar un checklist para elaborar contenidos?


En los primeros 2 días ya habían superado los 2 millones de vídeo views. Ahora mismo, mientras escribo este post, no se ha cumplido una semana y ya han superado los 3 millones.  Y lo cierto es que me encantaría saber cuánto de este tráfico ha sido orgánico y cuánto ha sido pagado. Confío en que las respuestas a este post aclaren mi duda.



Un profesor que tuve hace muchos años mencionaba 3 pilares básicos en la confección de estrategias globales: Contenido, Contexto, y Cultura. Me apoyo en estos 3 vectores para agrupar una guía básica para la generación de contenidos para una marca. ¿Cuáles son las claves para que un contenido, que inherentemente va unido a una marca, se convierta en algo atractivo de compartir?. ¿No es acaso el deseo de todos los que creamos contenidos?

Contenido o La magia de contar un cuento.

Si tenéis hijos ya sabéis a lo que me refiero. ¿Habéis contado alguna vez un cuento? En mi caso es una experiencia mágica porque hemos transformado el cuento de todas las noches, en un juego en el que mi hijo elige los personajes y el escenario, cierra los ojos y yo me invento la historia. Incluso para contar un experimento es necesaria una trama. Es más fácil contar un informe cuantitativo cuando transformas las conclusiones en una historia de aprendizajes.
Ikea elige contar su experimento como una historia. Escribir una carta en este momento del año es algo habitual, transformar esa carta a los reyes en otra carta que destila un mensaje precioso de austeridad y de propósito de mejora para todos los que tenemos hijos, es un concepto valioso. El contenido se transforma en algo más valioso que el formato. Aunque haya que pagar para empujarlo. 


Contexto o la proximidad de la historia.

Hay un español entre los 150 accidentados... Los que han estudiado periodismo manejan a la perfección la habilidad de convertir en "interés público" un hecho aislado. ¿Por qué nos llegan tan de cerca aquellas historia que mencionan lo conocido, lo local? La atención es un músculo y se activa de muchas formas. Una de ellas es transformando un hecho aislado e inconexo, en un hecho que se relaciona directamente con nosotros: "Esto me podría haber ocurrido a mí". 
Ikea transforma el experimento en una invitación a reflexionar sobre el tiempo de calidad que pasamos con nuestros hijos. Te puede gustar o no la Navidad. Que te recuerden el tiempo que no pasas con tus hijos, no deja impasible a nadie. 

Cultura o los discursos aprendidos y nunca cuestionados
Hay un experimento que lleva corriendo más de una década y que os recomiendo leer:
EGG (Electro Gaia Gram) http://noosphere.princeton.edu/story.html
Desde la universidad de Princeton decidieron medir la algo tan sencillo como la consciencia del planeta Tierra. Para ello, distribuyeron diferentes ordenadores en diferentes partes del planeta -eggs- que emiten códigos binarios de forma aleatoria. Lo sorprendente de este experimento es que esos códigos aleatorios se han alterado en momentos concretos en el tiempo en estos último 12 años y Nochebuena suele ser una de esas fecha felices a nivel global. 

Es muy fácil recurrir a la Navidad en estas fechas. Y así lo ha hecho IKEA. Transformar la Navidad en un ejercicio de reflexión, es doblemente valioso. El discurso histórico de la Navidad unido a la mayoría de las culturas de nuestro planeta, es de por sí cercano. Cuando se hace veraz, creíble y conmovedor es cuando se une a un mensaje adicional que nos hace reflexionar. ¡Bravo!

Hay un ingrediente adicional en la historia de Ikea y es la humildad de la marca de permanecer en un segundo plano. Y hasta más humilde podría haber sido. Se convierte en el narrador de la historia y eso hace grande a cualquier marca. Los valores del mensaje quedan cerca de la marca y la marca nunca lo solicitó. Está claro que no queremos que nos hagan comprar. Queremos que no convenzan.  

Por cierto, he hecho el mismo experimento con mi hijo de 4 años y su respuesta fue esta:
"No se. Yo sí que sé qué le voy a pedir a los Reyes Magos pero no a vosotros" 
(os dejo un link con la conversación real)

Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 6:44 p. m.

jueves, 11 de diciembre de 2014

En busca de unicornios: Digital Marketer


Gracias a mi amigo Juanma Elices (@Juanmaelices) y gracias al post de John Ellett (@jellett) "The Rise of the Unicorns"  ya tenemos un nombre para esa extraña raza de profesionales que demanda el mercado y que resulta ser un cóctel de profesionales de marketing, tipas y tipos con la sensibilidad para entender al cliente, habilidades analíticas y  además con las distinciones tecnológicas a la mano. Ese es el nuevo profesional de marketing digital. 

Le puedes llamar geek o creativo o frikie matemático o filántropo tecnológico... You name it! 
El nuevo profesional de marketing es una mezcla extraña de todas estas facetas. Como comenta el post de más arriba, no se trata de adaptar el nuevo marketing a las necesidades de la tecnología, se trata de crear alquimia entre el conocimiento del cliente y el uso de la tecnología para transformar datos, métricas y tags, en una experiencia digna de ser recomendada. 

A mi juicio, no se trata de un nuevo profesional, se trata de una persona inquieta, curiosa, ingeniosa, que ha sabido entender que la única forma de acercarse al cliente ahora es con contenidos relevantes y tecnología. El nuevo profesional de marketing digital necesita herramientas para poder optimizar la experiencia usuario en un entorno donde los puntos de contacto con nuestros clientes ya no son off ni online, y donde la gran noticia es, que la mayor parte de la experiencia de un cliente con su marca se puede trazar en tiempo real. 

En el equipo con el que trabajo a diario, hay una sana mezcla de perfiles de lo más enriquecedor: informáticos, financieros, periodistas, expertos en UX y creativos. Y no es casual que los profesionales de marketing digital necesiten tener a la mano todas estas capacidades. A mi juicio estos nuevos unicornios son una combinación de lo siguiente:

1.- Analíticos: "Dadme un "dato" y levantaré el mundo"
Todo lo que hacemos en digital deja huella y esa huella bien trabajada, te permite optimizar sobre una base diaria cada uno de tus activos digitales. Es necesario tener la sensibilidad para orquestar la medición de todos tus activos digitales y aprovechar esa medición para tomar decisiones que ayuden a optimizar tu trabajo. Encardinar toda esta arquitectura de datos, requiere de una mente orientada a planificar la importancia del dato antes de actuar. Si no mido, prefiero estarme quieto. 

2.- Techies: "No me llames geek, yo crecí con la tecnología muy cerca"
Se necesita una inquietud especial para usar herramientas que te ayuden en la vida diaria. Incorporar esas herramientas como parte de tu vida es algo más que un hobby. Si eres de los que es capaz de hablar durante media hora sobre si es mejor esta app o aquella, tú ya formas parte del grupo. Eres de los que no necesita aprender que un algoritmo y algo de código son capaces de cambiar la forma de hacer las cosas. El nuevo profesional de marketing digital, se siente más cómodo hablando con un compañero de IT que con un creativo publicitario. 

3.- Filántropos: "Has vivido un cambio de época, gracias al móvil y has sabido entenderlo"
Si pudiéramos traernos en una máquina del tiempo, a cualquiera de nosotros de 1995 en España al momento actual, flipariamos al ver nuestro propio comportamiento de hoy en día. No hablamos de un salto generacional, somos nosotros mismos. Seguro que has oído hablar del concepto zombiewalking o quizás eres de esos que ya se ha chocado con una farola mientras caminaba leyendo algo en el movil. Lo cierto es que la irrupción de la tecnología ha cambiado  nuestras vidas en los últimos 20 años y aceptar ese cambio y saber aprender de él, es imprescinbble para este nuevo profesional. 

4.- Marketers: "Me sigo emocionando con algunos anuncios, solo que ahora los veo en YouTube o Vimeo" 
Por mucho que haya cambiado nuestra forma de tomar decisiones de compra (Google y su ZMOT), lo cierto es que seguimos consumiendo contenidos y esos contenidos nos enamoran y los compartimos. La única diferencia es que ahora ya no queremos ser inducidos a la compra, queremos tener la sensación de que decidimos por nosotros mismos y que nosotros elegimos la información. El nuevo profesional de marketing digital necesita esta sensibilidad por el contenido. Y necesita comprender que la información se busca y que es posible medir el salto de un contenido a otro, hasta tomar esa decisión de compra. Y que las campañas, no se piensan empezando por un spot en TV. Y siguen siendo necesarios. 

5.- Emocionalmente inteligentes: "aprendo más en una semana de lo que jamás pensé que podría aprender en un año"
Cuando combinas herramientas que te permiten medir en tiempo real, cambiar y testar diferentes experiencias como base de optimización, combinar datos para cambiar el contenido de una web sobre el comportamiento de la última vista, activar notificaciones push por geolocalización, predecir comportamiento por correlación, etc... Descubres que todo lo que tienes en la cabeza son hipótesis y cada día vives un nuevo aprendizaje. Ya no hay miedo a equivocarse, solo hay ganas de seguir probando. 

El polvo de cuerno de unicornio fue buscado en la Edad Media como remedio contra la infertilidad o la falta de erección. No creo que el propósito de los nuevos unicornios sea curar ninguna enfermedad. Ahora sí, estoy convencido de que esto ha cambiado y mucho, y lo sigue haciendo ahora mismo. Si eres de los que entiendes todas y cada una de estas habilidades para desarrollar tu día a día, ya sabes a lo que me refiero cuando hablo de "en busca de unicornios" ;-)

Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 12:07 a. m.

sábado, 6 de diciembre de 2014

5 pasos para "disfrutar" del trabajo

El miedo a descubrir que alguien está siendo más valioso que tú, es uno de los detonantes más poderosos de falta de colaboración en cualquier organización. ¿Cómo combatirlo?, ¿Cómo gestionar ese miedo cuando tú eres el sujeto "activo" de ese miedo?

Cuanto más leo sobre conceptos como "empresa consciente" o "liderazgo" más claro percibo el hecho de que las grandes organizaciones trabajan por silos y condicionan el desempeño global a la suma de desempeños basados en "egos" individuales. Lo cual,  lleva a paradojas absurdas como es el hecho de que dos departamentos se destruyan mutuamente y ambos tengan un desempeño sobresaliente. Esta destrucción tiene como consecuencia un desgaste individual y en muchos casos es causa de destrucción de talento. Y lo más relevante de este hecho, es que este problema es relativamente fácil de gestionar a nivel individual

Cada uno de nosotros hemos sentido alguna vez esa emoción tan agresiva que supone que alguien esté invadiendo nuestro terreno: ¿Por qué narices se mete ahora en mis temas?, ¡Este tema es de mi competencia?, ¡Esta bruja se va enterar de quién soy yo por haber presentado ese trabajo sin haberlo compartido primero conmigo!, ¡Me han robado la presentación!, etc. Por cierto esa emoción tan agresiva se llama MIEDO.

En los más de 3 lustros que llevo trabajando en grandes organizaciones, he visto esta reacción sobre una base diaria. Siempre se achaca a un problema de liderazgo, un conflicto no resuelto entre dos personas o a la mala intención de una de las partes. Fred Kofmann dice que es muy difícil ganar un partido cuando la defensa de tu equipo solo tiene el foco en que no le metan goles a su portero. Y no en ayudar al mediocampo y a los delanteros de su equipo a marcar más goles. Es posible que nuestra empresa acabe un año horroroso y nosotros un año excelente. Sí, esa paradoja es posible. Y ambas situaciones pueden sucederse de forma simultánea y posiblemente llevarían a la compañía a penalizar un buen desempeño individual. 

¿Es un problema de definición mejorable de metas u objetivos?, ¿Es algo que tengamos que aceptar porque es el día a día de cualquier grupo de trabajo?, ¿existe el juego limpio en una gran organización?, ¿se puede ser feliz en este tipo de organizaciones?

La mayoría de los trabajadores que triunfan en las grandes organizaciones son aquellos que dejan de concebir su trabajo como un espacio de competición. Maldita la escuela de negocios que enseñó a competir como clave del éxito. Muchos de los profesionales con cuarenta y tantos años que conozco, siguen concibiendo su día a día como un espacio de competición frente a otros competidores. Solo hay una forma de ser el CEO cuando el que dirige tu compañía ha sido recién nombrado. Monta tu propio negocio y deja de arruinar tu vida y la de los que tienes al lado. Solo hay un CEO por compañía. 

Creo firmemente en el hecho de que existe una forma de tener éxito en una gran organización. Y la clave es el disfrute. Aquí van 5 sencillos pasos a llevar a cabo:

1. Piensa en ti y no en los demás. No existe forma de triunfar si no se tiene claro qué es el éxito. La solución más sencilla es no confundir tu éxito con el fracaso de tu competidor. Todos los profesionales que admiro, son tipos y tipas que han decidido dejar de luchar. No conciben su trabajo como un espacio de lucha, sino como un espacio de creación. Todos tenemos un don especial, piensa en el tuyo y construye un plan para emplear la mayor tiempo de tu vida "creando" a diario haciendo uso de ese talento único.
 
2. Sigue pensando en ti y pide ayuda. Te sorprenderías la cantidad de veces que podrías haber solucionado un problema rápidamente con tan sólo pedir ayuda. ¿Seguro que todos en tu compañía te van a ayudar? La respuesta es que no lo sabes hasta que no haces tu pedido. Las grandes organizaciones están plagadas de cínicos que han renunciado a pedir ayuda. Si la respuesta es no. Abre un espacio de conversación para conocer los motivos. Te sorprendería a dónde te puede llevar esta nueva conversación.

3. Fija tus limites. Aprende cuáles son tus competencias, tu responsabilidad y pregunta  por lo que se espera de ti. Es imposible satisfacer a un jefe que no te ha definido lo que espera de ti. He conocido a algunos que no saben definir lo que esperan de sus colaboradores y no conozco a ninguno que pueda evaluar negativamente un desempeño, cuando su colaborador le preguntó qué esperaba de ella o de él y ese compromiso fue fijado de forma clara. Definido ese compromiso, céntrate en cumplirlo poniendo el foco en no destruir el de los demás.

4. Aprende a crecer con los conflictos. La mayoría de los conflictos en las grandes organizaciones -y en las pequeñas- son conversaciones nunca mantenidas, conversaciones pospuestas o eludidas. La resolución de un conflicto es tu responsabilidad y no la de tu jefe. Y cuando el enfrentamiento es insalvable. Involucra a la persona que os dirige a ambos. Si este no quiere resolverlo, decide si quieres seguir trabajando para alguien que no tiene la capacidad de resolver conflictos. Un conflicto es potencialidad pura para ambas partes. Al final de un conflicto, siempre hay un nuevo espacio de posibilidades para ambas partes. Los conflictos son un espacio de creación y crecimiento. Para el que no hay posibilidades, es para el que concibe los conflictos en términos de "ganar" o "perder". Esa persona ya está muerta en vida. 


5. Emplea todo tu tiempo en crear. Piensa cada día en qué puedes crear en el espacio de tus competencias. El ser humano es creador. Incluso un perfil destructivo tiene una gran energía creadora (con la polaridad alterada). Es muy difícil estar triste, enfadado o frustrado cuando tu foco está en crear. Puede que estés bloqueado. Crea entonces la forma de salir de ese bloqueo. Al igual que no es posible estornudar con los ojos abiertos, tampoco es posible estar ofuscado, criticar o quejarse cuando tu foco está puesto en crear. Cuando decides emplear toda tu energía en crear, el siguiente paso es  ordenar toda esa energía con un propósito. Doy por hecho que eso ya lo has resuelto en el punto 3. 

Dicho lo cual, si no eres feliz en tu empresa, déjala. Y hazte el favor de enfrentar los miedos a dejar tu trabajo. Posiblemente te hagas el mayor de los favores de tu vida: "Perder el miedo a perder tu trabajo". Es difícil crear cuando se tiene miedo a perder tu trabajo.


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Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 12:09 a. m.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Gamification: 7 pecados capitales

El pasado 29 de noviembre viví una jornada excepcional en el CIBBVA con gente apasionada por algo tan sagrado como el juego. Personas que han entregado algo tan valioso como su tiempo libre a aprender y a mejorar las posibilidades de la aplicación del juego a todos los ámbitos de su vida. 

En esta 5ª edición en Madrid de los Gamification Spain Meetup #GSMm, me ofrecieron compartir mis aprendizajes y dediqué mi intervención a compartir lo que denominé los 7 pecados capitales en Gamification. Ahí van:


1. Lujuria: ... nos pusimos cachondos ...
Cuando empezamos a obtener resultados en BBVA Game tengo que admitir que nos pusimos pusimos "cachondos". Una de las primeras experiencias a las que se enfrenta un profesional de marketing digital que prueba por primera vez un ejercicio de gamification es que los resultados históricos, los ratios a los que está acostumbrado cambien a positivo de forma espectacular. 
Nuestro enfoque fue un enfoque competitivo y este tipo de ejercicio no es válido para todos los usuarios y menos aún es una fórmula que se pueda mantener ad eternum en el tiempo. A mi juicio, los enfoques competitivos tienen sus días contados.

2. Envidia: ... sentimos celos...
Fuimos pioneros en introducir las dinámicas y las mecánicas de juego en un entorno aburrido como palanca para la obtención de resultados de negocio. Empezamos a seguir otras experiencias y otras iniciativas y confundimos dinámicas con mecánicas. Tengo que admitir que sentimos celos de otras iniciativas. La aplicación de las barras de progreso, la creación de niveles, badges, puntos, el potencial de las tablas de ranking, etc.
Lo cierto es que empezamos a intentar incorporar todo lo que veíamos fuera, sin darnos tiempo a verificar si tenía o no cabida en nuestro planteamiento. Ahora la reflexión es que no todas las mecánicas sirven para todos los planteamientos.

Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 12:54 a. m.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Sex & "Tags" & Rock n' Roll

Son muchas las empresas que empiezan a obsesionarse con algo llamado "Transformación Digital" y muy pocas las que han reparado en crear un plan para "cuidar" el talento digital. Y no hablo solo de "retener" el talento digital, hablo de cuidarlo y protegerlo -take care of it. Este post recoge una reflexión sobre mis aprendizajes fruto de la obsesión por medir y mejorar mi trabajo en marketing digital.  


Sex Tags & Rock 'n Roll

Hace poco la revista Digital Business News, de la que formo parte por invitación del Advisory Board, me preguntó cuáles habían sido mis mayores aprendizajes en el negocio digital en 2014 y las tendencias o retos que yo adivinaba para el 2015. Dejo aparcada la segunda pregunta y me centro en los aprendizajes. Mi respuesta fue bien sencilla:"El mayor de los aprendizajes es el sosiego. En una actividad en la que todo está siendo medido 24x7, tener la calma para saber qué mirar y cuándo mirar, es a mi juicio la clave para cualquier profesional de marketing digital. Nuestra actividad nunca descansa y creo que está en mi mano saber cuándo descansar." No sé si lo publicarán tal cual y esa fue mi respuesta. 

A lo largo de los últimos años he tenido la suerte y la intuición de centrarme en 2 áreas de conocimiento que apriori perecen tener poca conexión: Transformación Personal y el Negocio Digital. Uno de los aprendizajes en lo que a transformación personal se refiere es lo relacionado con el crecimiento personal; El desapego y la capacidad de foco como vías para avanzar en mi propósito como ser humano. En cuanto a lo digital, he aprendido la pasión por el dato, la orientación a la medición y la analítica digital como palanca continua de aprendizaje y mejora de resultados (que no como capacidad para reportar lo realizado, esto da para otro post). 
Si pongo juntas ambas áreas de aprendizaje, aparentemente antagónicas, me saldría una respuesta similar a la que apuntaba más arriba. Por resumirlo en una frase sencilla. Los profesionales digitales se enfrentan a una realidad basada en el uso de herramientas y la trazabilidad de todos y cada uno de los activos que crean. La creatividad llevada a un nuevo estadio: Big Brother -Digital Data- is watching you! ... ¿Y ahora cuál es tu elección sabiendo que podrías mejorarlo todo y en todo momento?

De lo digital, me quedo con la palabra:"tag". La posibilidad de etiquetar todas y cada una de tus interacciones, tus activos digitales -sites, blogs, apps, respuestas en Social Media, etc.- te puede llevar a un nuevo espacio en tu estrategia digital. La conexión de los datos y la creación de capas de datos que permitan mejorar la experiencia de un usuario, incluso llegando a predecir comportamientos y mejorando automáticamente tus activos, ya no es ciencia ficción. Es una realidad. Prácticas como el A/B Testing unidas a segmentos de navegación en función de comportamientos pasados y compra programática por citar algunas, nos permiten hoy en día avanzar hacia una nueva forma de crear relaciones basadas en la exploración y en la explotación del dato, de la analitica, de los "Tags". Y si de verdad te gusta lo digital, la curiosidad se convierte en un fuerte catalizador para seguir probando, investigando y aprendiendo. Es tal la adición que genera esta dinámica, que perfectamente podríamos cambiar "Tags" por "Drugs".
¿Y dónde está el límite? El límite está en tu desapego. Y es aquí cuando conecto con la parte personal. 

De la parte de crecimiento personal me quedo con un concepto: "foco". En mi caso personal, renunciar a consultar los datos -tráfico, fuentes, canales, conversiones, atribución, datos diarios, datos por horas, tráfico en tiempo real- de mi trabajo, es y ha sido un ejercicio de desintoxicación. Para mí, poner foco se ha traducido de un ejercicio de desapego: "Podría estar mejorando ahora mismo este blog, o aquel post, o este site y decido que tengo otra prioridad en este instante". Y no por ello estoy haciendo mal mi trabajo. Y no por ello mi desempeño es deficiente. Simplemente decido priorizar otros aspectos de mi vida. No es fácil para un perfeccionista renunciar a la mejora continua. Simplemente se trata de poner orden y cada cosa en su lugar. Y admitir que lo único cierto es que -dado un mismo huso horario- el día tiene 24 horas. Puedo hacer un ejercicio de productividad -y por Dios que lo he hecho- y llega un momento donde se trata de elegir. Elijo estar con mi familia o elijo seguir consultando datos y proponiendo áreas de mejora. Elijo un momento para hacer "nada" o decido revisar este dashboard o aquel suite de analytics. 
Poner foco es estar presente en cada momento en aquello que considero prioritario. De forma más sencilla si cabe, estar presente

A modo de resumen, ahí van 7 "takeaways":
  1. Foco, foco y foco: En el mundo offline hay un dicho sobre el éxito en los negocios:"Hay 3 claves del éxito en un negocio físico: ubicación, ubicación y ubicación." Lo mismo aplica al negocio digital y  ahora "location" deja su espacio a "metrics": Métricas, métricas y métricas. Y para disponer de métricas, hacen falta etiquetas. De nuevo el poder de los "Tags". Perseverar en etiquetar siempre es sólo el principio. Y sin este principio, no hay continuidad. Y menos un final. 
  1. Estar alejado y mirar de cerca: Medir todo supone acumular cada vez más y más dashborads sobre todos los activos digitales y acciones en curso. Una vez dispuesta la información, procuro mantenerme  alejado y sólo mirar de cerca cuando la visión global presenta fisuras. Esto conecta con el punto anterior. Hacen falta dashboards y sólo hay que mirarlos cuando el cuadro de mando presenta alguna alerta. Extraer los indicadores clave y acumularlos en un cuadro de mando es la mejor de las acciones para no caer en la confusión por acumulación de datos. 
  1. Confianza: "In Tools We Trust". Confía, siempre hay alguna herramienta. Cuando quieras monitorizar algo o mejorar alguna de las palancas digitales, se necesitan herramientas. Si te hace falta alguna, piensa que seguro que hay alguien que ya ha detectado esa necesidad. Lo digital tiene la ventaja de conectar necesidades y oportunidades en tiempo real y de forma global. 
  1. Acción y después perfección: Si lleva tiempo, es una perdida de tiempo. Lo digital es un proceso iterativo. Hay una frase muy conocida que resulta ser un mantra en Sillicon Valley: "Fail Fast, Fail Often". Lo importante no es el fallo, es la capacidad de aprender. Da igual si no está perfecto, lo importante es salir. Ya habrá tiempo de optimizarlo. ¿Y perfecto para quién? , ¿Para el usuario o para ti?
  1. ¿Creas o reportas?: Medir requiere tiempo y analizar lo medido, también. Es posible tener todo medido y no hacer nada con el dato. Si el dato sólo sirve para reportar y no crea nuevas oportunidades, estamos tirando a la basura la parte más rica del dato. Un amigo coach me explicó una vez la diferencia entre crear y reportar, y, como la gente que marca la diferencia, está más orientada a crear que a reportar. Haz lo mismo con el dato. Y con tu inbox, con tus reuniones, con tu agenda; Y con tu vida. 
  1. Aprender, no es una acción. Es una actitud: La mayoría de los cambios y mejoras que he implementando en mi trabajo son producto de la escucha. La curiosidad me lleva a leer más de 2 horas diarias de posts, tuits, artículos, ... Cada momento del día es una oportunidad para la escucha. No se trata de planificar el aprendizaje, el aprendizaje no tiene planes. Simplemente ocurre, si tienes la actitud adecuada para escucharlo. 
  1. Si tienes pasión, ya tienes mas de la mitad del trabajo hecho: ¿Qué diferencia a un equipo de alto rendimiento, de un equipo con resultados excepcionales e irrepetibles? No es el método, eso es condición necesaria pero no suficiente. La nota diferencial está en la pasión. Pasión por seguir aprendiendo, coraje por encontrar la forma de mejorar el error, curiosidad por encontrar algo nuevo, intuición de seguir buscando, inquietud por resolver el dilema, inconformismo con el resultado de hoy. Yo prefiero llamarle pasión y dentro caben muchas emociones. Si has estado ahí, sabes a lo que me refiero.



Y ahora lee los titulares de los "takeaways" y dime si lo digital y la transformación personal, no están conectados. Más que "takeaways" yo les llamaría "take Always".


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Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 11:23 p. m.

lunes, 14 de julio de 2014

2 ejercicios para transformar tu rutina en disfrute

@b_crespo_2 ejercicios para transformar tu rutina en disfrute
Sí decides leer este post, te aviso que se trata de hacer dos ejercicios. No basta con leer.


Te prometo que al final descubrirás algo interesante y toca hacer los dos ejercicios para llegar al descubrimiento.

Primer ejercicio: Tareas cumplidas y Tareas Incumplidas
Intenta afinar tu memoria y recuerda alguna tarea que te hayas impuesto repetir: hacer deporte, escribir una vez a la semana, leer sobre determino tema, etc. Ahora anota en una hoja aquellas rutinas o tareas que te propusiste y que llevas a cabo. En otra columna anota aquellas tareas, rutinas o propósitos que incumples sistemáticamente. No importa la tarea, no importa tampoco el motivo por el que dejaste de llevar a cabo ese hábito. Sólo recuerda cuándo has incumplido. Te dejo unos minutos para iniciar este ejercicio. 

¿Hecho? Ok. Continúo. 

Ahora por favor concéntrate en la segunda lista. ¿Tienes claro el porqué de no llevar a cabo ese propósito? No importa la razón. Sólo te invito a que mires cómo te sentiste o cómo te sientes por haber incumplido. Te invito a ponerle nombre a esa emoción. ¿Cuál es mi emoción al incumplir mi propósito? Culpa; resentimiento; traición, pereza, ... Y podría seguir metiendo emociones en la lista. Son emociones que la mayoría categorizaría como "emociones negativas" o "emociones juzgadas". 
Dejemos el ejercicio ahí un momento. Luego seguimos.

Segundo ejercicio: Categorizando costumbres.
Ahora volvamos nuestros hábitos, rutinas, costumbres o propósitos -esas tareas o actividades que forman parte de una frecuencia de tiempo conocida: días, semanas, quincenas, bimestres, semestres o años- y hagamos el ejercicio de etiquetarlas en cualquiera de las siguientes categorías: 
Rutina biológica, 
Rutina obsesiva, 
Rutina perseverante, y, 
Rutina apasionada. 

En la primera categoría estarían los hábitos relacionados con el funcionamiento básico de nuestro propio organismo, como por ejemplo, la higiene o la alimentación. Bajo la categoría de rutina obsesiva estarían todas aquellas tareas que al ser interrumpidas o incumplidas, detonan en cada uno de nosotros una necesidad irrefrenable de completarlas, un impulso irracional para finalizar lo no acabado, por ejemplo, volver al coche para asegurarme de haberlo cerrado. 
El tercer tipo de rutina, que he denominado rutinas basadas en la perseverancia, son aquellas tareas repetitivas que sin llegar a condicionar nuestro comportamiento de forma obsesiva, insistimos en cumplir de forma sistemática, como por ejemplo, el hacer deporte a diario o el llamar telefónicamente a un ser querido con una frecuencia determinada. Por ultimo estarían los hábitos apasionados o aquellas tareas que realizamos con una frecuenta no establecida. Parece a simple vista que no son rutinas y sin embargo volvemos a repetirlas en el tiempo. Se trata de actividades que no suponen esfuerzo al llevarlas a a cabo y que formar parte de nuestra vida porque captan nuestra atención hasta el punto de perder la noción del tiempo y relajan nuestra mente. Algunos incluirán en esta categoría escuchar música, jugar, dibujar, o leer un libro, o incluso o relajarse buceando en redes sociales. 
Se trata de tareas que se llevan a cabo de forma espontánea y no planificada, que habitualmente repetimos y que cuando se llevan tiempo sin practicar, detonan cierta sensación de malestar o desequilibrio interno. 

Quizá no sea fácil encasillar todas nuestras costumbres en estas cuatro categorías, yo te invito si has seguido leyendo a que completes este segundo ejercicio. Bastaría disponer al menos de un ejemplo de hábito o costumbre para cada una de las 4 categorías. No pasa nada si la última categoría queda desierta. Y suele ser habitual no encontrar ejemplos en esta última categoría. Luego saldrán al final.

El descubrimiento.
Recapitulando, partimos de rutinas, hábitos o costumbres. Posteriormente, reflexionamos sobre momentos de incumplimiento y asignamos un nombre a la emoción detonada por el incumplimiento de esa tarea. Después, os invité a categorizar ciertas tareas en diferentes tipos de rutina. 

Ahora os invito a conectar los dos ejercicios con la siguiente reflexión. Cuanto mayor es el deseo de llevar a cabo una tarea, menor es el resentimiento o el reproche con uno mismo derivado del incumplimiento. A mayor necesidad o carga obsesiva en el hábito o costumbre, mayor conexión con emociones de las que encasillamos en negativas. Aquellas emociones de las que huimos habitualmente: rabia, culpa, pereza o resentimiento.

Adicionalmente, la cuarta categoría de hábitos puede quedar sin completar con ejemplos personales porque el ser humano suele tender a eliminar de su día a día aquellas tareas que no contribuyen a su trabajo o al sustento y manutención de sus seres queridos. Y precisamente son estas tareas las que habría que convertir en costumbre, porque son aquellas que nos conectan con nuestras habilidades o nuestros dones. Aquellas que hacen de cada uno de nosotros un ser especial y diferente de los demás. Aquellas tareas que nos hacen únicos. Si conviertes estas tareas en tu día a día y además consigues con ellas tu principal fuente de ingresos, creo que estarás muy cerca de haber hecho realidad tus sueños. Y a simple vista no parece difícil el ejercicio. 

Esto se resume una frase sencilla: Cuanto más conecto mis hábitos a mis deseos, cuanto menos necesidades forman parte de mi rutina, más cerca estoy de mi propósito en la vida. Y además el regalo es que estas tareas no requieren esfuerzo porque disfruto realizándolas. De ahí que pierda la noción del tiempo cuando estoy inmerso en ellas.

El descubrimiento pasa por el ejercicio personal de escribir ahora todas aquellas tareas que hace tiempo que no he practicado y que cuando práctico, me hacen sentirme 100% concentrado, mi creatividad es imparable en ese momento, pierdo la noción del tiempo, disfruto del momento y no hay sensación de esfuerzo. Esas tareas hacen que me olvide de mis problemas. Son aquellas tareas que su realización es intensamente gratificante ta sólo por el hecho de realizarlas. 

Parece que dedicar tiempo a convertir la cuarta categoría en una verdadera rutina, tiene su recompensa, ¿no?
Ahora seguro que vuelves al primer ejercicio y decides empezar a llenar la primera columna con más tareas de esta cuarta categoría. Creo que estarás haciendo un gran regalo. Te felicito.  

[Para descubrir más de tus deseos y aquellas tareas que te conectan con tu propósito, te invito a buscar más sobre Mihály Cíkszentmihályi y The Psychology of Optimal Experience]. 




Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 12:32 a. m.

lunes, 30 de junio de 2014

El primero de un millón de errores

Y mira que cada vez me cuesta menos decir la palabra ERROR. Y posiblemente sea porque cada me he aficionado más a la forma en la que las empresas reconocen en su web "404:Error Page not found". Será que en el fondo me apasiona ver a una compañía reconcer que no encuentra lo que el usuario anda buscando. No deja de tener su punto de coraje reconocer: "Lo siento, no he sabido encontrarlo". 

Temas frikis a un lado, cada vez que cometo un error me suelo dar un paseo por la vergüenza, incluso deambulo unos segundos por la culpa. Después me tiro un rato algo más largo en la negociación para racionalizar cómo he podido llegar a la percepción de que la realidad no se ajusta a mis expectativas. Y después, y ese después cada vez transcurre de forma más rápida, me detengo en el aprendizaje. Y según avanza mi vida creo que el paso de mi percepción de la realidad no deseada (constatación del error) a la fase de aprendizaje, es algo que ocurre de forma más fluida. Y cuando interiorizo la belleza del aprendizaje es cuanto más vivo me siento. Y ahí, el error, tiene su sentido. 

Imagina por un día irte a la cama sin haber aprendido absolutamente nada nuevo, ¿te sientes vivo?, ¿ha tenido sentido ese día? Yo tengo clara la respuesta. Si hay un momento en que me siento vivo, sonrío, me siento feliz, afortunado, es cuando aprendo algo nuevo. Siento que cada segundo que he invertido en interiorizar esa lección, esa nueva pista, ese nuevo aspecto que a partir de ese momento me hará percibir la vida de forma diferente, ha merecido la pena. Entonces el error cobra todo el sentido y no hay culpa, lo que siento es fortuna. Y se abre un nuevo observador. Ya nunca percibiré la realidad de la misma forma. Y eso es valioso. 

Sólo se está vivo cuando se aprende y el resto es como una Edad Media vital. Si ya sé, no hay espacio para el juego del aprendizaje y eso le resta toda la diversión a la vida. Entre otras caos porque siempre será igual que antes. Un error tiene su punto transformador. Sólo cuando aprendo, me siento vivo, sólo cuando descubro el error, abro el espacio del aprendizaje. Y la belleza no está en el hecho de ahorrarme ese error a futuro, está en la iluminación, en el descubrimiento de algo nuevo. En el hecho de que nada volverá a ser igual después de haber interiorizado ese aprendizaje. 
Y el error facilitó ese espacio. Y mi actitud hizo el resto. 

Así que espero cometer mañana el primero de un millón de errores que me quedan por vivir. 


Fuente imagen: http://www.trucosoptimizacion.com/wp-content/uploads/2012/02/frye-wiles-error-404.png
Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 11:54 p. m.

viernes, 30 de mayo de 2014

Lo que toca

Resulta agotador pensar en lo que toca hacer en cada momento. Hoy unos amigos me recordaban en una conversación que hay momentos en los que uno no sabe cuál es el siguiente paso. Es posible tener claro lo que no toca hacer. Es fácil reconocer lo que no toca hacer y tremendamente difícil discernir entre una opción y otra como las idóneas para el siguiente paso. 

"Lo que toca" es una expresión cargada de condicionamiento, de reglas, de lo correcto y lo incorrecto, de meta mensajes nunca discutidos.  Y también es una expresión cargada de intuición y de renuncia al mundo explicativo que todos llevamos dentro. Que yo llevo dentro. 

Hay veces que siento que el siguiente paso no es más que la ansiedad por no saber estarme quieto. Tiene su belleza sentir el bloqueo. Da miedo y es parte del viaje. Hoy es uno de esos días en los que abrazo mi tristeza y acepto mi cansancio. En el fondo siento gratitud hacia mi cansancio porque no me permite seguir andando. Esto me recuerda a una profesora que me dijo una vez que las estaciones del año tienen su sentido. El invierno es frío en la parte del globo en la que yo vivo y esa es la estación del año en la que todo va más lento. Y toca estarse quieto, abrigado y refugiarse en la soledad de la escucha. Y en la escucha desaparece la soledad con sus connotaciones de pérdida de compañía. Y aparece la conexión, el cariño, la entrega, el placer de no juzgar la tristeza y la belleza de la observación. En el momento en el que toca estarse quieto, ya no se siente la angustia del no movimiento. Y el milagro de la percepción de un movimiento en quietud se percibe. Ahí hay mucha información. Y todo cuadra. Esa es la mística de la escucha. Y yo me conecto conmigo. Y con todos. 

¿Quién no se ha sentido solo alguna vez en compañía de una multitud? Ese es el momento perfecto para la escucha. Pararse y sentir como todo fluye cuando se centra la atención en la emoción. Y mientras uno siente todo lo que no se sentía en movimiento, aparece más información, más estímulos. Y sólo me he parado a escuchar-me. 

El otro día le decía a una amigo:"Que se pare el mundo que yo me bajo" No se quien dijo esa frase y ahora me resuena más que nunca. Siempre hemos estado en movimiento y en el momento de mayor  quietud, sigue habiendo movimiento. Sólo hay que sentir el movimiento en la quietud. O el "silencio entre las notas" como le decía el maestro a su ayudante en la película de Copying Beethoven :
Anne Holtz: You're telling me that I must find the silence in myself, so I can hear the music.
Beethoven: Yes, yes, yes. The silence is the key. The silence between the notes. When that silence envelopes you, your soul can sing.  

Me voy a estar quieto, ya es tarde y estoy cansado. 

[Para María H. Descansa]


Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 12:59 a. m.

lunes, 31 de marzo de 2014

Happy to...

Happy to be here, happy to start right now, happy to get to know than there's no need to know, happy not to blame anyone, happy to forgive myself, happy to quit judging, happy to legitimate yourself and myself as the same Self, happy to forget, happy to remember just for the sake of forgetting, happy to firer myself from memories of regret, happy to live my own life, happy to let others live their own life, happy to surrender, happy to give up achieving, happy to observe, happy to accept. Happy to set me free. 


Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 10:50 p. m.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Emprender o Volver a ver la peli de #FB [una mirada al presente]

Para celebrar sus primeros 10 años de vida Facebook se embarcó en el ambicioso proyecto de producir cientos, quizás miles, de millones de vídeos en tiempo real. Lo cierto es que si hubiera sido una película, sería a estas alturas en menos de 1 mes de vida, la película más vista de la historia del cine. Y eso tiene su punto narcisista porque cada uno estaba viendo su propia película. ¿Quién dijo que cada uno de nosotros no tuviera su puntito narcisista? Y hasta cierto punto eso del narcisismo creo que tiene mucho más que ver con la autoestima y el amor por uno mismo, que con la renuncia a la autocrítrica. Me mola más esa visión. 

Dicho lo cual, quedarse ensimismado en la película de uno mismo es algo así como darse el gustazo de disfrutar de un helado de chocolate en un momento de decaimiento. Tiene su toque de relamerse las heridas. De parar y disfrutar de lo que fui. Hay melancolía  cuando se ve la peli por segunda o tercera vez. La primera vez es pura curiosidad -en mi caso por saber el algoritmo que utilizaría FB para la selección de imágenes y posts- la segunda y sucesivas es una oda a "cualquier tiempo pasado, fue mejor". Ahí hay algún "trabajillo" que hacer con uno mismo. 

Reconozco que no he visto más que dos veces mi peli y la segunda en mi caso fue inmediatamente después de la primera. Hace tiempo alguien me recomendó que los vídeos se ven dos veces. Y yo, disciplinado, siempre veo un video dos veces antes de formar opinión. Desde entonces, me quedé con la sensación de que repetir el visionado era más un bloqueo que el deseo de revivir el pasado con nostalgia. Sea cual sea el motivo, quería hacer una reflexión rápida. 

Creo que revisar el pasado tiene su sentido. Y también creo que el pasado es pegadizo como la resina en tu mano. Si lo sigues frotando, sigue igual de pegadizo y además se vuelve oscuro. En España la peli de FB se llamó "Una mirada al pasado". Y con una, basta -o dos, por ser permisivo. Pararse a ver todo lo ocurrido en tu vida sin mas propósito que re-vivir, es como decidir que ya no merece la pena vivir. Que lo vivido es más rico que lo está por vivirse o lo que se está viviendo ahora. 

Creo que el verdadero sentido de la palabra "emprender" está en aferrarse a lo que se está creando en cada momento y eso requiere una seria dosis de presente, de foco en lo que está ocurriendo ahora. Y el pasado tiene sentido para estar en el ahora. Y sin el presente, sin el AHORA, el futuro no deja de ser más que una una burda repetición del pasado. Y además, con la falsa esperanza de que lo que está por ocurrir, sea diferente. Harto complicado si el único referente es lo ya vivido.

Crear algo nuevo cada día, pasa por estar muy presente. Emprender es un acto puro de enfocar mi observador a lo que está ocurriendo ahora. Requiere dosis de análisis, de intuición, de visión estratégica y de estar presente. No es posible crear desde lo que fue o desde lo que fui. El mero acto de crear, supone desafiar lo que ya sé y dejar que una chispa me guíe para hacer algo nuevo. Y eso creo que solo se consigue con el coraje de afrontar que "no todo está escrito". Que mi vida se construye en cada momento, en cada instante que observo. Con ilusión y con el coraje de crear. Desde la excusa, desde la dificultad, desde el desánimo, desde la parálisis por seguir analizando es difícil crear algo nuevo. Un emprendedor tiene su puntito de inconsciente, de loco, de desafiante, de retador. Hay veces que pienso que cada minuto que dedico a re-pensar, se lo quito a crear, a emprender. 

Y ahora tú decides ver tu peli de #FB de nuevo o empezar a escribir tu próximo guión.
Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 1:34 a. m.

sábado, 1 de febrero de 2014

Grino: Un antes y un después de las ideas

Contaba Herodoto en su libro IV sobre la conquista persa de Libia:"Grino, hijo de Esanias, que era descendiente de Teras y reinaba en la isla de Tera, llegó a Delfos conduciendo una hecatombe desde su ciudad; y entre los ciudadanos que lo acompañaban figuraba Bato, del linaje de los Minias. Al consultar Grino, el rey (basileus) de los Tereos, sobre otros asuntos, la Pitia le responde que funde una ciudad en Libia, y él contestó: “Yo, señor, soy ya bastante viejo y estoy tan débil que me cuesta ponerme en pie: ordena tú a alguno de estos jóvenes que haga eso”. Y, al tiempo que decía estas cosas, señalaba a Bato. [extracto de La fundación de Cirene por Herodoto http://www.lacrisisdelahistoria.com/las-colonizaciones-griegas/].



Y quizá ahí cambió la historia de las ideas, cuando una persona creyó que era lo bastante vieja como para emprender una nueva aventura. Quizás desde entonces pensamos que hay que ser joven para iniciar una nueva andadura. Que sólo lo nuevo se consigue con la energía de la juventud. Maldita idea y bendita reflexión. Yo invito a borrar esa creencia y volver al "antes" de Grino.

Me encantaría decir que las ideas "pre-grinas" son aquellas que se asientan en la creencia de que no hay que ser joven para disfrutar de la oportunidad de descubrir, de crear algo nuevo. Sencillamente  porque no haya que buscar ese "algo" nuevo. Posiblemente no toque desgastarse en buscar lo que siempre ha estado delante de nuestros ojos. Albert Szent Gyorgy -descubridor de la Vitamina C y premio Nobel en 1937- decía aquello de:"Descubrir consiste en ver lo que todo el mundo ha visto y pensar lo que nadie ha pensado". Grino, hijo de Esenias, decidió que era demasiado viejo y que era el turno de los jóvenes para emprender un nuevo camino hacia las fértiles tierras de Libia. Creo que la juventud es metafórica y el espíritu de observar la misma realidad con nuevos ojos en lugar de caer en la obsesión de dar con algo nuevo, está al alcance de cualquier edad. Incluso de Grino. Este Grino veo que nos deja un antes y un después. Gran tipo.

Bienvenidas las ideas pre-grinas porque nos permiten creer ciegamente en la posibilidad de descubrir observando la misma realidad. Sin caer en el desanimo de no poder encontrar lo nuevo, por falta de energía o pereza. Suena esperanzador en un entorno y en un estado de ánimo-país, en el que emprender parece una tarea de colosos. Creo ciegamente en la capacidad de las personas para crear su propia realidad y en la capacidad de cada uno de nosotros para observar la misma realidad dos veces y percibir cosas diferentes. No existe nada más que lo que creamos percibir en cada momento. Puedo decidir ver carestía y desánimo o puedo decidir descubrir un nuevos puntos de vista a partir de una realidad vieja, obstinada y cansada. 

Gracias Grino y cuidado a partir de ahora con confundir las ideas "pre-grinas" con las ideas peregrinas. Lo loco puede ser el germen de lo que nadie nunca supo ver. Y ahí empieza el emprendimiento. Y la locura. Bendita locura. 

[Dedicado a @leandropem y @PulguitaSa @pascualdrake @javiarquelladas y a todos los asistentes Taller de iRedes sobre Emprender, Contenidos y Gamification en iRedes en Buegos, 6 y 7 de marzo de 2014].


Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 12:19 a. m.

viernes, 3 de enero de 2014

TOC, TOC, ...

Y suena de nuevo el incesante martilleo de otro pensamiento. Y salta otra vez y no quiero pensar en ello. Y vuelve de nuevo. Y mi cabeza no descansa y yo estoy cansado de pensar. Y sigo pensando.


@b_crespo_TOC_TOCMe cuesta leer, me cuesta disfrutar y todo se hace pesado. En los momentos en los que estoy pensando en aquello que no deseo traer a mi cabeza, siento que estoy en la cola de una institución y se que volveré al principio de la cola porque no he traído todos los papeles, porque algo me falta. Me falta paz, me falta sosiego, no descanso y es ahora cuando me toca descansar. 




Me decía un amigo y coach que cuál es mi deseo, aquello que realmente me importa y tengo claro que si reflexiono sobre los pensamientos que no me dejan en paz, daré con la clave y me da pereza volver a pensar, volver a reflexionar. No quiero seguir pensando, quiero descansar la cabeza y ella no quiere. Es como si mi cabeza hubiera decidido tomar los mandos y algo que no es mi cabeza -mi alma- me dijera que no le dejase, que ella no es quien decide. Y sin embargo, ella manda, ella dispone y como su cometido es racional, ella piensa. ¿Y yo? Eso digo yo. Y yo observando cada pensamiento y cansado.

Me cuesta leer, me cuesta disfrutar y todo se hace pesado. Algo de trastorno obsesivo compulsivo hay en esto del pensar. Y algo de adicción a no dejar de racionalizar también. Hace tiempo aprendí, que la meditación es un ejercicio de borrar el espacio entre pensamientos y qué pasa cuando entre pensamiento y pensamiento, no para de haber más pensamientos. No sé. Y no lo quiero pensar porque seguiría pensando y pensando. Y de pensar me sobra.

Y no se trata de buscar la verdad, que de esas hay muchas y cada una cumple su cometido. Maturana hablaba de la objetividad entre paréntesis y yo ahora lo único que desearía es dejar el paréntesis vacío, sin contenido, sin mentiras y sin verdades. Hueco y que haga eco si se cuela un pensamiento. Que seguro que se cuela porque esto es un no parar de pensar y entre pensamiento y pensamiento, hay otro pensamiento. ¿Food for your thought? Prefiero ayuno racional y que cuando llegue el desayuno, que sea una risa quien acompañe mi café, que tostadas  de pensamiento ya me he zampado unas cuentas en estas vacaciones.

... Y sigo pensando... Aunque ahora algo más despejado. Y no será que al escribir se descargan pensamientos y así se libera la cabeza. Es como si el papel aguantara el vómito de pensamientos y yo me sintiera mejor después de haber vaciado mi cabecita. Es como hacer uso de un "vomitorium" racional para seguir disfrutando del "circus" del no-pensar. Y ahora hay algo más de disfrute. Gladiadores contra gladiadores, pensamientos contra pensamientos, y siento compasión por esos esclavos de mi cabeza. Que ellos no decidieron salir a luchar, sólo cumplen su cometido de ordenar la actividad del imperio cerebral, como esclavos de un orden en el que toman parte sin voluntad, como actores elegidos por su infortunio y cuyo sobrevivir pasa por luchar y convencer al otro de que tiene sentido este pensamiento y no el otro. Y se suceden en la lucha, sin elegir haber luchado. ¿Igual tiene sentido desmontar el circo? Y esta pregunta la dejo sin respuesta. 

Y dejo de pensar. 
Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 11:41 p. m.