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lunes, 28 de marzo de 2011

Una nueva forma de hacer.


Imagínate que alguna vez en la vida percibes que hay algo dentro de ti completamente nuevo y crees que a partir de ese momento cambian los cimientos de tu forma de percibirlo todo. Ahí me encuentro ahora mismo. Y todo gracias a personas, a seres humanos.

Las empresas no puede comunicar ni crear nada nuevo porque no tienen cuerpo ni alma. El cuerpo y alma de las organizaciones lo componen todos y cada uno de sus empleados. Si sus empleados no vibran de forma especial con sus clientes, no es posible construir nada nuevo, nada evolutivo.
La forma en la que se relacionan las personas no puede ser reemplazado por comunicación. La imagen de las compañías se construye por el sumatorio de experiencias de interacción entre personas. No podemos construir una experiencia con publicidad, ni con comunicación. Si las personas no generan esa experiencia en su interacción con otros seres, hablemos de empleados y clientes en este caso, no es posible construir una experiencia nutritiva a través de la comunicación. La virtualización de las relaciones actuales (teléfono, e-mail, redes sociales) solo alarga el brazo de la comunicación, de la publicidad, pero en el momento de interactuar las personas es donde esa promesa se transforma en un ejercicio consistente o inconsistente. Son las personas en su interacción con otras personas las que crean algo nuevo. La publicidad sólo anticipa promesas y las promesas no cumplidas generan cadenas de rupturas de compromisos.

Sustituir el trato personal por la generación de mensajes o la interacción virtual entre personas -empleados y clientes- es destruir el mágico momento de una relación cara a cara. Pretender hacer llegar la misión, la visión y los valores de una empresa a través de la publicidad, la comunicación o a través de relaciones virtuales, supone reducir la relación entre una empresa y sus clientes a mensajes, a lenguaje, renunciando al contacto físico y limitando drásticamente la parte más emocional de la interacción entre seres humanos.

Hoy reconozco que he dejado de creer en el poder transformacional de la publicidad y de las relaciones virtuales para generar un mundo bello. Hoy inicio mi camino de aprendizaje.

Seguimos hablando.
Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 2:20 a. m.